¿Qué hacer cuando el jefe no se interesa por la RSE?
Jun 16th, 2009 | Por Luis Francisco Indriago | Categoría: CriteriosLa actuación socialmente responsable de una empresa se perfila desde el convencimiento, en primer lugar de los líderes de la organización. Pero, ¿qué pasa cuando no ocurre así y son sólo los mandos medios quienes están seguros de que la práctica de la Responsabilidad Social Empresarial es un imperativo de estos tiempos?
No es fácil para un gerente medio presionar hacia arriba en la escala jerárquica, pues existe el riesgo de que deteriore su ruta de carrera. Sin embargo su confianza en que la práctica de la RSE es el camino correcto lo puede llevar a tomar riesgos calculados.
El más común de todos, que se hace muchas veces sin planeación alguna, sino impulsado por el entusiasmo, es asumir la iniciativa de la ejecución de algún proyecto que se encuadre dentro de su ámbito de competencia.
Es cuando el gerente de planta de una gran empresa decide donar la dotación a un equipo deportivo infantil de la comunidad vecina a la fábrica. Lo hace sin notificar previamente a la alta dirección porque el rango de aprobación presupuestaria asignado a su cargo se lo permite. Además, existe en su presupuesto una partida denominada de manera genérica como “apoyo a la comunidad” donde van a parar de manera indiscriminada iniciativas similares.
Así se donan equipos de computación a escuelas, uniformes a equipos deportivos, electrodomésticos para el cuartel de bomberos, y hasta vehículos para la policía. Todo sin que estos recursos sean, primero, cuantificados correctamente en el balance social, y sin que formen parte de un plan ordenado de Desarrollo Social como parte de una política de RSE.
La alta gerencia probablemente se enterará de tales acciones al cabo de un semestre, cuando se haga la reunión de planificación de medio año y la actividad se resuma en una línea de una diapositiva. Entonces podrá ocurrir que se aplauda tal iniciativa, e inclusive se adopte como parte de una acción corporativa; o que se le reproche por la ejecución aislada e inconsulta de tales acciones. En este último caso podrá tener un costo en su evaluación de desempeño.
Entonces ¿qué hacer para convencer a mis jefes?, se preguntan algunos. Llene a su jefe de información sobre RSE. Para eso el correo electrónico y las fotocopias son las mejores herramientas. Reenvíele boletines electrónicos con informaciones acerca de desarrollo sustentable, coméntele lo bien que lo ha hecho otra empresa (si es competidora, mejor) en su apoyo a la comunidad. Cuando asista a una reunión de trabajo cuéntele a sus jefes que leyó un interesante artículo sobre “Cómo hacer Responsabilidad Social y ser exitoso” y que por casualidad tiene una copia adicional que se la puede dejar.
Difícilmente un jefe se resiste a reconocer que está menos informado que un subalterno, así que seguramente leerá el artículo y, mejor aún, seguramente buscará más información al respecto. Prepárese, porque es posible que le pida a usted más información, así que tenga cómo responder.
En resumen, si quiere convencer a sus jefes de hacer una empresa socialmente responsable, no tome riesgos actuando por su cuenta de manera aislada. Trace una estrategia de convencimiento basada en la difusión de información hacia arriba. En los códigos organizacionales “delegar hacia arriba” siempre es mal visto, pero “informar hacia arriba” le será siempre apreciado.
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